Preparación de las alitas de pollo al estilo Nagoya
1. Calentar el aceite
Calentar el aceite vegetal a 165 °C.
2. Preparar la salsa
Mezclar la salsa teriyaki y el mirin en una sartén pequeña.
3. Preparar las alitas de pollo
Espolvorear las alitas de pollo con harina y sacudirlas ligeramente para retirar el exceso. Después, sumergirlas en el aceite caliente durante 8 o 10 minutos.
Escurrir y secar con papel absorbente.
4. Cocción final
Poner las alitas de pollo en una sartén y verter la mezcla de salsa teriyaki y mirin. Cocinar a fuego medio durante 6 o 7 minutos, bañando las alitas con la salsa durante la cocción para que queden bien cubiertas.
5. Emplatar y servir
Colocar las alitas de pollo en un plato y espolvorear con semillas de sésamo (blancas o negras).
¡Sírvelas enseguida y disfruta de esta explosión de sabores!
¿Por qué probar esta receta de alitas de pollo al estilo Nagoya?
Sabores japoneses: La salsa teriyaki y el mirin aportan dulzor y profundidad de sabor.
Un crujiente perfecto: La harina y la fritura aportan a las alitas de pollo una textura ideal.
Fácil de preparar: Una receta sencilla, rápida y sabrosa para comidas con amigos o en familia.
Para conseguir un rebozado aún más crujiente, pasa las alitas por panko japonés después de enharinarlas: el pan rallado panko retiene mejor la salsa. En la misma línea, prueba los langostinos en tempura, el cerdo tonkatsu o nuestra receta de karaage.
Las alitas de pollo al estilo Nagoya son un plato imprescindible para quienes quieren descubrir los auténticos sabores japoneses. Con su toque dulce y salado, ¡son una auténtica delicia que no te puedes perder!
Disfrútalas enseguida para apreciar plenamente su textura crujiente y su delicioso sabor.























